Por Harold Díaz, Desde el Terreno de Juego
NUEVA YORK — La Serie Divisional de la Liga Americana (ALDS) ha puesto a los Yankees en una situación desesperada. Tras dos abrumadoras derrotas, el equipo se apoya en el temple de un joven brazo, el lanzador derecho Cam Schlittler, quien habló sobre la presión, la adaptación física y la dificultad que ha presentado la ofensiva de los Blue Jays.
Schlittler viene de una actuación estelar en la Serie de Comodines contra Boston, donde lanzó con una intensidad y una carga de trabajo inusualmente altas para un novato. Al reflexionar sobre la recuperación de ese esfuerzo, Schlittler señaló la diferencia con sus inicios: “en las Ligas Menores, realmente no vas por encima de los noventa y cinco lanzamientos”. Su enfoque ahora es riguroso: “solo [estoy] tratando de asegurarme… de mantenerme al tanto de mi rutina y recuperación” en este avanzado punto de octubre.
La Mentalidad en la Postemporada
El joven lanzador atribuye su capacidad para mantenerse concentrado bajo presión a la confianza, tanto en sí mismo como en el equipo. Para él, el juego crucial contra Boston fue “solo otro día” para presentarse y rendir al máximo.
Al ser preguntado sobre el impacto que los lanzadores novatos están teniendo en esta postemporada, Schlittler se mostró impresionado, aunque insistió en que el éxito proviene de la madurez y la confianza individual: los jugadores que “se separan” son aquellos que tienen confianza en sí mismos y que simplemente salen a jugar.
Schlittler se está enfocando en mejorar su relación de trabajo con el receptor Austin Wells, buscando construir esa “relación y confianza” y asegurarse de que ambos estén “en la misma página” sobre cómo atacar a los bateadores en diferentes situaciones.
El Enigma de la Ofensiva de Toronto
El mayor obstáculo que enfrenta Schlittler es el mismo equipo que ya lo castigó antes: los Blue Jays. El lanzador reconoció que la alineación de Toronto es “genial” y que han jugado muy bien en casa.
Si bien el novato tuvo una apertura dominante en la Serie de Comodines, sus dos enfrentamientos previos contra Toronto en la temporada regular han sido complicados, registrando un promedio de carreras merecidas de 8.10 y un promedio de bateo de bolas puestas en juego de .400. Toronto es un equipo con experiencia en manejar lanzadores de alta velocidad, y su ofensiva se ubica en el décimo lugar de la MLB en wOBA contra lanzamientos de 98 millas por hora (mph) o más.
A pesar de las estadísticas, la estrategia de Schlittler es clara ante el abismo de 0–2: “Solo [hay que] confiar en nosotros mismos… olvidarnos de esos dos últimos juegos y simplemente tener un reinicio hoy”. El joven lanzador está decidido a hacer los ajustes necesarios para el Juego Tres y forzar la serie de vuelta a casa.

